Este apelativo, con el cual nos identifican en toda Colombia, aunque suena aparentemente despectivo, se originó en una de las cualidades que distinguían al Santarrosano anteriormente: La solidaridad. Como en toda población de origen Antioqueño y con marcada influencia rural, abundaban las gallinas y el comercio del huevo se convertía en un renglón económico de cierta significación en nuestro medio, por eso cuando se solicitaba el apoyo de la ciudadanía para la construcción de obras como las torres del templo y la adquisición del altar mayor, la gente se vinculaba masivamente a la campaña llevando o que estaba más al alcance de su presupuesto: El huevo. Como había que vender el aporte en especie, se organizaban recuas llevando en canastos el producto y cuando los encargados de la venta arribaban a Pereira con su delicada y notoria carga los recibían con la expresión: ¡Llegarón los Hueveros! y así quedamos marcados con está expresión como un hierro candente, pero aunque aparenta ser ofensiva la recibimos con orgullo y buen humor, pues refleja la colaboración y el apoyo de nuestro pueblo a las obras sociales.
(Tomado del libro Leyendas e Historias
.de Santa Rosa de Cabal del Doctor Jaime Fernández Botero)
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