"EL CHAMAN DE LA MINA O CURANDERO" JOAQUIN CASTILLO PINTO


Cariñosamente lo llaman sus amigos "Cuchuflay-lay-lay", viejo de 67 años, natural de Somondoco Boyacá, criado en la llanura, laboro 18 años en las petroleras.

Cuenta Cuchuflay-lay-lay que su apodo se lo debe a un niño, porque el molestaba mucho con el ingles por su trabajo con los gringos.

Dice Cuchuflay: la esmeralda vuelve a los hombres esclavos por la necesidad, pero muchos se dejan esclavizar por la avaricia, porque nosotros los hombres nunca nos contentamos con la fortuna que nos da Dios por medio de nuestro esfuerzo y trabajo, sino que queremos MÁS y MÁS.

Dice don Joaquín "yo estoy facultado por el altísimo que me ha dado el don de sanción el cual utilizo con mis manos, mis trabajos no tienen remuneración debido a que yo no soy el que cura, es el señor Jesús".

Mis curaciones las realizo con secreto, con embalzamientos de san Pablo.

Dice el viejo Joaquín: "las esmeraldas tienen sus bellas elementos de alta capacidad, son sus cuidanderos, por lo tanto ella se hace visible e invisible por su elemental".

Mientras no eche uno la gema a la boca ella esta viva, al guardarla en la boca, el elemental la abandona debido a las energías positivas y negativas que guardamos los humanos, porque de nuestra boca salen cosas buenas y malas que pueden eliminar hasta la misma conciencia del ser humano.

Aclaro lo que dice Cuchuflay de llevar las esmeraldas en la boca, es costumbre aquí en la mina cuando se trabaja en los túneles, al encontrarse una esmeralda llevarla a la boca, para guardarla con mas seguridad.







Por: JORGE ENRIQUE LONDOÑO RAMIREZ